Precalentar el horno a 225 °C (450 °F). Pelar el colinabo cortándolo en trozos que quepan por el cortador en espiral. Cortar las largas espirales con tijeras para que los rizos tengan el tamaño de un bocado. Si no tienes un cortador en espiral, puedes cortar la raíz en barras muy finas con un cuchillo afilado.